Sus escalas día a día :
Día 1 : Paris
Aproveche de su estancia en París para ver las curiosidades de la capital : los Campos Elysées, el Arco de Triunfo, la Torre Eiffel... Podrán también visitar Montmartre, el pintoresco barrio de los
pintores, situado sobre la orilla derecha del Sena. La basílica del Sagrado del Corazón y la Plaza del Tertre representa todo lo que París tiene de más auténtico.
Día 2 : Paris
Aproveche de su estancia en París para ver las curiosidades de la capital : los Campos Elysées, el Arco de Triunfo, la Torre Eiffel... Podrán también visitar Montmartre, el pintoresco barrio de los
pintores, situado sobre la orilla derecha del Sena. La basílica del Sagrado del Corazón y la Plaza del Tertre representa todo lo que París tiene de más auténtico.
Día 3 : Vernon
Después de haber navegado a través de los paisajes tranquilos de la Isla de Francia, rodeados de bosques, coger el tiempo de visitar Vernon, capital del Eure, situado sobre la orilla derecha del Sena. Su encanto se debe a las pintorescas casas de entramado de madera y a su colegial de estilo gótico.

Día 5 : Honfleur
Honfleur es un lugar no olvidado por las musas. Su atm?sfera y rincones han inspirado a toda una fauna de artistas. Lo colonizaron algunos pintores en tiempo de los rom?nticos, y se enorgullece del paso de Boudin, Corot, Bonington, Jongkind, el puntillista Seurat y el fauvista Dufy. Reunidos en el albergue de la M?re Toutain, todas las tendencias coexist?an.
Si hay puerto en el mundo que puede simbolizar el puerto de siempre, el puerto rom?ntico, Honfleur es uno de los pocos y de los primeros. Sin una sola construcci?n moderna visible, el muelle Sainte Catherine, con sus casas estrechas y altas, algunas hasta de siete pisos, presentando fachadas de madera protegidas por pizarra oscura, constituye un conjunto magn?fico. Tanto como para sentarse en los viejos caf?s frente a los barcos tom?ndonos una buena botella de sidra. Y es que hacia donde se vayan nuestros ojos el panorama no deja de mostrarse conmovedor, como si el tiempo se hubiera detenido hace siglos.
La prisi?n, en el muelle de San Esteban, ofrece una m?gica vista sobre el puerto, sus edificios y las peque?as embarcaciones de placer. Sobresalen los graneros de sal, construidos en el siglo XVII, con aprobaci?n de Colbert, para almacenar la sal destinada a la pesca del bacalao.
La plaza Arthur Boudin, animada y colorida por su mercado de flores, sorprende al viajero con sus edificios recubiertos hasta el suelo con tejas grises. Las puertas escasean por la proliferaci?n de galer?as de arte, y son tan estrechas y bajas que no es raro encontrarse con una mudanza completa realizada con una simple escalera afirmada sobre el muro y una ventana como ?nico acceso.
No se puede abandonar este pueblo sin una ascensi?n -media hora a pie- al calvario, para observar desde lo alto el estuario del Sena, la ciudad de El Havre a lo lejos, el puente bell?simo de Normand?a y el de Tarcanville. Cada lunes de Pentecost?s, los marinos y pescadores suben a la capilla de Nuestra Se?ora de la Gracia en una tradicional procesi?n cargando maquetas de barcos, redes y m?stiles...
Día 6 : Rouen
Ruán, capital histórica de Normandía, les abre sus puertas y su corazón. Musa de grandes escritores y artistas, preservó intactos sus barrios históricos, enteramente peatonales. Avanzando a lo largo de sus calles, famosas por sus casas de madera y animadas de múltiples tiendas, descubren sus tesoros : la Catedral, el Gran-Reloj, el Tribunal de Justicia, la iglesia Saint-Maclou, la abadía Saint-Ouen. Se acordarán de Juana de Arco en la plaza del Viejo-Mercado, que fue el testigo del suplicio de la joven pastora. En su memoria, se construyó una iglesia . Ruán tiene el sentido de la fiesta : manifestaciones y acontecimientos tienen lugar en todas las temporadas. Y, si la animación todavía existe , es también gracias al puerto, fluvial y marítimo.
Día 7 : Rouen
Ruán, capital histórica de Normandía, les abre sus puertas y su corazón. Musa de grandes escritores y artistas, preservó intactos sus barrios históricos, enteramente peatonales. Avanzando a lo largo de sus calles, famosas por sus casas de madera y animadas de múltiples tiendas, descubren sus tesoros : la Catedral, el Gran-Reloj, el Tribunal de Justicia, la iglesia Saint-Maclou, la abadía Saint-Ouen. Se acordarán de Juana de Arco en la plaza del Viejo-Mercado, que fue el testigo del suplicio de la joven pastora. En su memoria, se construyó una iglesia . Ruán tiene el sentido de la fiesta : manifestaciones y acontecimientos tienen lugar en todas las temporadas. Y, si la animación todavía existe , es también gracias al puerto, fluvial y marítimo.
Día 8 : Paris
Aproveche de su estancia en París para ver las curiosidades de la capital : los Campos Elysées, el Arco de Triunfo, la Torre Eiffel... Podrán también visitar Montmartre, el pintoresco barrio de los
pintores, situado sobre la orilla derecha del Sena. La basílica del Sagrado del Corazón y la Plaza del Tertre representa todo lo que París tiene de más auténtico.